El incidente ocurrió el pasado miércoles, alrededor de las 16:30 horas, mientras José Miguel realizaba tareas de desescombro en las obras de rehabilitación del edificio de las antiguas oficinas de CAI, ubicado en el paseo de la Independencia.
Durante su trabajo, una viga de más de 1.000 kilos de peso se desprendió y cayó sobre él, causándole lesiones devastadoras. Según los informes, sufrió la rotura de ambas piernas, así como fracturas en la cadera, pelvis, hombro y costillas. Debido a la gravedad de sus heridas, actualmente se encuentra en coma inducido en la UCI del Hospital Miguel Servet, donde está siendo atendido por un equipo médico especializado.
Fachada de la antigua sede de la CAI en el paseo Independencia de Zaragoza

La Inspección de Trabajo en Aragón, junto con el Instituto Aragonés de Seguridad y Salud Laboral (Issla), está investigando las causas del accidente. Los representantes sindicales han expresado su preocupación por la falta de medidas de seguridad adecuadas en el lugar de trabajo, afirmando que es «lamentable que sigan produciéndose accidentes de este tipo por fallos en los sistemas de prevención».
José Miguel, originario de Osso de Cinca (Huesca), es un operario con una amplia trayectoria en el sector de la construcción, habiendo trabajado en diversas obras en Madrid, Zaragoza y otras ciudades de España. Se destaca que fue uno de los primeros en obtener el carné de gruista en Madrid, lo que refleja su experiencia y compromiso con su profesión.
Mientras tanto, su familia se encuentra devastada por la situación. El pasado viernes, José Miguel fue sometido a una operación para tratar una de sus piernas, y este lunes se le realizaría otra intervención para atender la segunda pierna afectada. A pesar de los esfuerzos médicos, su estado sigue siendo crítico, y los sindicatos continúan exigiendo que se tomen medidas para mejorar la seguridad en el trabajo y evitar que tragedias como esta se repitan en el futuro.