La sentencia llega 11 años después de producirse los hechos en el polígono El Tomillar de Almonte
La Audiencia de Huelva ha sentenciado a un gruísta a un año y medio de prisión por un accidente laboral en el que un operario resultó gravemente herido. Este incidente tuvo lugar en el año 2008 en una empresa ubicada en el Polígono El Tomillar de Almonte, Huelva, cuando el gruísta estaba en el proceso de descargar un pesado paquete de barras de hierro que pesaba alrededor de 2.500 kilos. Lo preocupante es que el gruísta no se tomó el tiempo necesario para verificar el estado de la grúa antes de proceder con la descarga, lo que resultó en que parte de la carga cayera sobre el operario, causándole lesiones severas.
Polígono El Tomillar de Almonte

La sentencia, a la que se ha tenido acceso, considera al gruísta culpable de un delito de lesiones por imprudencia. Además, se ha tenido en cuenta la atenuante de dilaciones indebidas en el proceso judicial. Como parte de la condena, el gruísta también deberá abonar una indemnización de 330.015 euros al operario afectado, más los intereses legales correspondientes.
Los hechos se remontan al 28 de julio de 2008, cuando, alrededor de las 11 de la mañana, el acusado llegó al lugar de trabajo del operario, quien se desempeñaba como oficial de primera encofrador. El gruísta llegó con un camión de otra empresa que incluía una grúa y que contaba con un seguro de responsabilidad civil de Mapfre. Su tarea era descargar un pedido de corrugados del 12, que son barras de hierro de 12 milímetros de diámetro, y específicamente, dos paquetes de 2.500 kilos cada uno.
Para llevar a cabo la descarga, el gruísta se subió a la caja del camión. Sin embargo, no verificó adecuadamente el estado del gancho de la grúa, que resultó estar defectuoso. A pesar de esta falta de precaución, comenzó a colocar las cadenas para la descarga. En su primera maniobra, no utilizó suficientes cadenas y, a pesar de los problemas, continuó con la segunda operación. En ese momento, el operario salió de la oficina para hablar con él sobre un tema relacionado con el pago del trabajo.
¿Cómo ocurrió el accidente?
El gruísta le pidió que se situara en la parte trasera del camión, a pesar de que esa zona era considerada peligrosa. El operario, pensando que podría ayudar en caso de ser necesario, se colocó bajo el extremo de otro paquete de corrugados que sobresalía de la parte trasera del camión. El gruísta, nuevamente, no verificó el estado del material que estaba utilizando para el segundo enganche. Al levantar la carga, el gancho se soltó debido a los defectos que presentaba, lo que provocó que el paquete cayera y golpeara al operario, aprisionándolo parcialmente contra el suelo y atravesando el cerramiento del local.
Como resultado de este accidente, el operario sufrió múltiples lesiones que requirieron un largo proceso de recuperación de 500 días, y se le concedió una incapacidad permanente absoluta. La sentencia subraya la responsabilidad del gruísta en este grave accidente laboral, destacando la importancia de seguir los protocolos de seguridad en el trabajo.