Un trágico accidente ocurrido en una obra de Posadas en noviembre de 2006 ha llevado a dos constructores y un gruísta a enfrentarse a un juicio, donde podrían recibir hasta 8 años de prisión. Los tres están acusados de un delito de lesiones por imprudencia en concurso ideal con un delito contra el derecho de los trabajadores. Este incidente se produjo cuando un obrero fue golpeado por vigas que debían estar sujetas a la grúa, pero que se soltaron y cayeron al suelo, causando graves lesiones al trabajador.
Según el relato del Ministerio Fiscal, el accidente tuvo lugar alrededor de las 16:30 horas, mientras los acusados se encontraban trabajando en una promoción de viviendas en Posadas. La promotora de la obra había contratado a una empresa constructora, que a su vez subcontrató a otra para levantar la estructura. El representante legal de esta última, C.H.C., fue quien alquiló la grúa que estaba siendo operada por J.A.H.C. Además, el acusado D.R.G. había subcontratado a otra empresa para el cerramiento de la primera planta, donde trabajaba el obrero accidentado.
El día del accidente, el trabajador estaba realizando tareas de transporte de mezclas y materiales para ayudar en el cerramiento, mientras que J.A.H.C. se encargaba de retirar materiales de la obra. Durante esta tarea, el gruísta llevó a cabo el amarre y el traslado de una carga compuesta por 22 largueros metálicos de 4 metros de largo. Sin embargo, debido a un atado deficiente y a un desequilibrio en las eslingas de las cadenas, la carga se inclinó y cayó sobre el forjado del patio inferior, impactando directamente en la zona donde estaban trabajando otros operarios, entre ellos el obrero que resultó herido.
Audiencia Provincial de Córdoba

El fiscal sostiene que D.R.G. y C.H.C. incumplieron todas las normas de prevención de riesgos laborales, siendo responsables de las empresas que representaban, y que no hubo coordinación alguna entre ellas para garantizar la seguridad en el lugar de trabajo. Esta falta de atención a las normas de seguridad y la ausencia de medidas adecuadas para proteger a los trabajadores son aspectos que se están evaluando en el juicio.
Como consecuencia de este grave accidente, el trabajador sufrió un traumatismo craneoencefálico severo, con múltiples fracturas que requirieron casi un año de recuperación, incluyendo 110 días de hospitalización y varias intervenciones quirúrgicas. Las secuelas han sido devastadoras, dejándole con problemas neurológicos, físicos y psicológicos que han afectado su calidad de vida de manera significativa. Este juicio no solo busca hacer justicia por el obrero afectado, sino que también pone de relieve la importancia de cumplir con las normas de seguridad laboral para prevenir tragedias similares en el futuro. La comunidad espera que este caso sirva como un recordatorio de la responsabilidad que tienen las empresas y sus representantes en la protección de la vida y la salud de sus trabajadores.